Si vas camino a Las Vegas, muy cerca de la ruta 95, no dejes de visitar la ciudad despoblada de Nevada llamada Rhyolite. Este es uno de los 600 pueblos en todo el estado que se convirtieron en fantasmas, pese al auge que obtuvieron a partir de 1850 durante la conocida fiebre del oro.

Un poco de historia de Rhyolite

A pesar de estar ubicada en pleno desierto, a sus inicios (año 1904) la localidad contaba con unas 50 tabernas, 35 mesas de apuesta, 19 alojamientos, dos iglesias, un banco, un hospital y un colegio con capacidad para unos 250 estudiantes.

De igual forma, el descubrimiento de cuarzo con incrustaciones de oro hecho por Shorty Harry y E. L. Cross permitió la construcción de una estación de ferrocarriles con destino a Las Vegas.

El servicio ferroviario se interrumpió en 1910 a consecuencia del terremoto de San Francisco y seguidamente se agotó el mineral, lo que llevó al cierre de la mina Shoshone de Montgomery.

Fue así como de ser una ciudad construida con aceras de hormigón, electricidad, teléfono, telégrafo y un sistema de agua, murió en 1924 cuando desapareció su último habitante.

Cómo llegar a Rhyolite

Si aún no sabes con precisión cómo llegar, Rhyolite se ubicada en el condado de Nye, a unos 10 kilómetros de Beatty, en la carretera de acceso al Valle. Colinda al norte con el Desierto de Armargosa y a 99 kilómetros de Las Vegas.

También tienes a 61 kilómetros al norte el espectacular Parque de la Muerte y el resort familiar conocido como el Furnace Creek Ranch, que se extiende nada menos que un exuberante oasis, no lejos de Los Ángeles, California.

Parque temático

Rhyolite es en la actualidad un parque temático al que asisten turistas para fotografiar las maravillas del viejo salvaje oeste, y que es frecuentado por la industria del cine.

En él puedes encontrar restos de lo que fue el banco o la estación de ferrocarriles, además de algunas casas ya desmoronadas.

Una de las pocas obras restauradas es la Casa de Botellas, llamada así por ser el material utilizado por el minero T. Kelly para su construcción.

Esta casa edificada alrededor de 1907 contiene entre techo y paredes unas 50 mil unidades de botellas vacías de cervezas y otros licores.

Bellezas naturales

Parque Nacional del Valle de la Muerte

Se levanta a 198 kilómetros de Las Vegas y en sí mismo un museo en el que puedes conocer la historia cultural y natural de la región.

Parque Nacional del Valle de la Muerte

A toda hora el parque exhibe documentales cortos, referentes a la operación minera. Mientras que entre los meses abril y noviembre ofrece tours guiados por guardabosques que incluyen caminatas y charlas informativas.

Cráter de Ubehebe

Los indígenas conocían a este cráter volcánico con el nombre de Canasta del Coyote y es una de las formaciones geológicas más antiguas del Valle de la Muerte.

Ubicado al norte del Parque Nacional del Valle de la Muerte, mide 180 metros de profundidad y 0.8 kilómetros de ancho. Además está protegido por campos de ceniza y las Montañas Cottonwood.

Está prevenido al explorar los senderos porque tienen material suelto de piedra caliza, barro, adoquines volcánicos y cuarcita.

Museo Borax

Museo Borax

Fue construido por F.M. Smith, fundador de la empresa Pacific Coast Borax Company.

La edificación comprende una barraca de mineros del siglo XIX y el equipo que se utilizaba para extraer los depósitos de minerales que caracterizaban a la región, entre ellos un tractor y una locomotora de vapor.

Museo Goldwell

Museo Goldwell

Es un museo al aire libre con inquietantes piezas de artistas como el polaco Albert Szukalski, pionero en instalar aterradoras esculturas que llevan el nombre de “La última cena”.

Seguidamente, entre los años 2000 y 2007 los artistas belgas Hugo Heyrman y Fred Bervoets fueron añadiendo piezas, como la llamada “Venus de Nevada”.

También se aprecia “Ícara”, del holandés Dree PEters, una escultura que parece una mujer crucificada, y “Sit Here!”, de Sofie Siegmann.