El parque nacional de los Everglades es una de las reservas naturales más grandes e imponentes de los Estados Unidos y del mundo. Consiste en una red de pantanos, riachuelos, lagunas y marismas que se extienden por más de 6 mil kilómetros cuadrados, que encierran un ecosistema rico y variado. Un millón de personas visita el parque cada año, y se encuentra a menos de dos horas en autopista de Miami.

Este parque es famoso por sus vistas, sus caimanes y los viajes en aerodeslizador entre los pantanos, pero hay muchas maravillas ocultas entre los árboles y las lagunas. En este artículo te contaremos todo lo que necesitas saber sobre este parque y cómo empezar a planear tu visita hoy mismo.

Ubicación

Parque nacional de los Everglades

El parque nacional de los Everglades está ubicado al sur del estado de Florida, en los Estados Unidos. En realidad los Everglades es el nombre de toda la región circundante, pero solo el 20% de este territorio salvaje está protegido y dentro de los límites del parque. Aunque mucha gente piensa que es solo un pantano gigante, una forma más acertada de verlo es como un río sumamente lento.

El ecosistema general de los Everglades depende del lago Okeechobee: el más grande todo el estado. El agua de este lago fluye hacia el sur y le da vida a los Everglades a unos casi imperceptibles 16 centímetros por hora. Este estancamiento da lugar a espectáculos de reflejos en el agua que cubren todo el horizonte y a los gigantescos pantanos.

El parque se extiende hasta la costa misma del sur de Florida, donde es accesible por vía marítima solamente. Hay tres entradas terrestres: Flamingo, Shark Valley y Gulf Coast al suroeste, noreste y noroeste del parque, respectivamente.

Historia

Parque nacional de los Everglades

Toda la región de los Everglades era famosa mucho antes de su declaración como parque nacional. Ya los nativos americanos se referían a ella como “el río de hierba”, y los exploradores europeos empezaron su exploración a principios del siglo XVIII por lo inaccesible de su geografía.

El nombre “Everglades” apareció impreso en un mapa por primera vez en 1823, y de hecho, no era correcto. El nombre inglés original de la región era “River Glades” (del inglés “río” y “glades”, una antigua palabra para “praderas”), acuñado en 1773 por un explorador británico. Fueron varios los cartógrafos quienes sustituyeron “River” por “Ever” (“siempre” en inglés) con el tiempo.

La propuesta del parque

A pesar de su majestuosidad salvaje y primitiva, el parque nacional de los Everglades por poco no es declarado como tal. Antes de su reconocimiento como área protegida, la mayoría de los parques nacionales de los Estados Unidos eran elegidos por características geológicas impresionantes: montañas, cañones, volcanes, etcétera.

En 1928 un diseñador de paisajes llamado Ernest Coe fundó la asociación Everglades Tropical National Park para declararlo como parque nacional para conservar la biodiversidad de la región. Contó con un apoyo moderado, pero la prioridad de los inversionistas y del público para ese entonces era drenar los pantanos para ganar tierra para construcción.

Los drenajes de los pantanos habían empezado a finales del siglo XIX, pero se habían hecho sin considerar la fuerza de la naturaleza. El empobrecimiento de los suelos y la pérdida de las aguas subterráneas afectaron la fertilidad del suelo, y dejó a la población expuesta a las inundaciones por la temporada de lluvias. Los Everglades están en una región muy susceptible a huracanes.

Una reserva ecológica

En 1926 y 1928 hubo dos huracanes especialmente fuertes que mataron a miles de personas. El gobierno federal decidió tomar cartas en el asunto, y construyó un dique de control en el lago Okeechobee para proteger a la población. El resultado no fue el esperado, pues al cortar el flujo de agua subterránea toda la región sufrió de sequías y fuegos forestales incontrolables.

Fue entonces que se reconsideró la propuesta de Coe de forma más seria, y llegó al Congreso. Oficialmente, los Everglades fueron declarados como un parque nacional en 1934. Sin embargo, no fue sino hasta 1947 que el parque fue dedicado y reconocido.

Hoy en día el principal centro de visitantes del parque lleva el nombre de Coe en su honor. Gracias a sus esfuerzos la caza dentro del parque está controlada, y se han establecido diversos centros de investigación y de conservación para preservar la flora y fauna local dentro y fuera del parque.

Una activista importante de los Everglades fue Marjory Douglas, quien hizo famoso al parque con su libro “The Everglades: River of Grass”, que fue publicado en 1947 también. Douglas contribuyó notablemente con los esfuerzos de conservación de las tierras de la región, y hoy en día se le conoce como la “madre de los Everglades”.

Cosas que hacer en el Parque nacional de los Everglades

Las actividades más populares en el parque nacional de los Everglades son el senderismo en las diversas rutas disponibles y los recorridos turísticos en aerodeslizador. También existen puntos de alquiler de bicicletas y de kayaks en varios sitios del parque, e incluso se ofrecen tours en avión para sobrevolar algunas de las regiones más llamativas de los Everglades.

Hay varias opciones disponibles de estadía dentro y fuera del parque. Fuera del parque hay hoteles en las cercanías abiertos todos los días del año, y para los que buscan una experiencia más rústica hay varios sitios donde se puede hacer camping en el parque. Una opción exótica pero inolvidable son las “chickees”, plataformas elevadas en medio de los islotes en las que se puede pasar una noche.

Una de las atracciones del parque más inusuales es la base de misiles HM69. La construyeron desde 1962 hasta 1965 en respuesta a la crisis de misiles en Cuba, y estuvo operativa hasta 1979. Es una reliquia conservada de la Guerra Fría, y hoy en día se puede visitar para apreciar algunas de las características armamentísticas e históricas del sitio.

Flora y fauna del Parque nacional de los Everglades

El parque nacional de los Everglades es el hogar de una multitud de mamíferos, reptiles y aves, además de vegetación nativa única y atractiva. Hacia final de la estación seca se pueden ver pájaros migratorios en plena época de cortejo, lo que significa plumajes vistosos y bailes exóticos entre ellos.

Flora y fauna del Parque nacional de los Everglades

Tal vez la especie animal más famosa de los Everglades (y de Florida en general) sea el caimán. Son muy abundantes dentro de las lagunas del parque, y se alimentan de todo tipo de animales. Principalmente consumen peces y tortugas, pero también pequeños mamíferos, serpientes, pájaros e incluso caimanes más pequeños.

Especies amenazadas

Además de la destrucción de su hábitat y la presencia de desechos generados por los humanos, una de las razones principales en la disminución de la biodiversidad ha sido la caza. La caza masiva de caimanes por su piel y de aves por sus plumas antes de la instauración del parque casi acabó con muchas especies de animales.

Dentro del parque habitan 36 especies de animales en peligro de extinción y protegidas por el gobierno federal. Entre ellas se encuentran el cocodrilo americano, el manatí y la pantera de Florida. Este último animal es de los más amenazados a nivel mundial, ya que se calcula que solo hay 230 viviendo en estado salvaje.

Consejos para disfrutar al máximo tu visita

El parque nacional de los Everglades es inmenso y ofrece muchas actividades y atracciones llamativas para todos los que disfruten del turismo natural. Para ayudarte a planificar mejor tu visita y que la disfrutes al máximo, te ofrecemos los siguientes consejos turísticos:

Visita el parque en la temporada seca

Las lluvias en los Everglades son intensas y potencialmente peligrosas, por los huracanes. Muchos de los recorridos y atracciones del parque se cierran en la temporada lluviosa, por lo que es mejor ir entre diciembre y abril.

Lleva repelente para insectos

Los pantanos y las lagunas de los Everglades están llenos de mosquitos y otros insectos molestos. Para ahorrar malos ratos es mejor estar prevenido.

Lleva protector solar

El sol del sur de Florida es fuerte. La humedad en el aire junto con la poca sombra que ofrecen los árboles ocasionales no son una buena combinación, especialmente para aquellas personas que tengan una piel sensible a la exposición solar excesiva y el calor.

Lleva abundante agua

El calor puede darte sed muy rápido. Si piensas realizar actividades demandantes físicamente como senderismo, lo más recomendable es llevar al menos tres litros de agua por persona al día.

Cuida la vida salvaje

Al no contaminar el agua o tratar de alimentar por tu cuenta a los animales estarás contribuyendo con su bienestar. Si en algún momento te encuentras con una situación fuera de tu control o quieres denunciar un acto ilegal, llama a los rangers del parque.

Explora las ciudades vecinas

Tampa

Puedes visitar Orlando, Tampa y Miami si vienes de lejos y te sobran días. Ninguna está a más de cuatro horas de viaje del parque y brindan oportunidades propias emocionantes, además de confort después de una larga jornada en los Everglades.

Precios

Las entradas al parque nacional de los Everglades cuestan 15$ por persona y 30$ por automóvil, son válidas por 7 días y se pueden usar en todos los parques de la administración de parques nacionales de los Estados Unidos. Para más información sobre costos de entrada y cómo pagarlas, recomendamos visitar directamente la página del servicio de parques nacionales (disponible en este enlace).

Horarios

El parque permanece abierto las 24 horas del día los 365 días del año, aunque no todas sus instalaciones ni sus entradas están disponibles todo el tiempo. El centro principal de visitantes, el centro Ernest Coe, está abierto de 9 a.m. a 5 p.m. desde abril hasta diciembre, y de 8 a.m. a 5 p.m. desde diciembre hasta abril.