El Grand Central Terminal es considerada la estación de trenes más grande del mundo. Su imponente arquitectura y majestuosa arquitectura hace que sea valorada como un patrimonio de la ciudad de Nueva York.

Grand Central Terminal

Indice De Contenido

Historia del Grand Central Terminal

Uno de los aspectos más valiosos que contiene el Grand Central Terminal, tiene que ver con su contexto histórico. Su historia inicia con el surgimiento de la necesidad de crear una estación central para los ferrocarriles del río Hudson, Nueva York y Harlem. El sistema de ferrocarriles de la ciudad para la época estaba dispuesto de diferentes formas. La idea de unirlos nace del empresario Cornelius Vanderbilt.

Era el año 1867 y en Nueva York, el magnate Vanderbilt adquiría el río Hudson y todos los ferrocarriles que se encontraban en la ciudad. La intención del empresario era unir a los tres ferrocarriles y crear un sólo sistema, que evitaran los desembarques y así minimizar los tiempos de viajes. En ese sentido, el empresario Vanderbilt buscaba eliminar el caos causado por la transferencia de equipaje durante los viajes.

Para crear la estación de Grand Central Terminal, el empresario Vanderbilt encargó su construcción a Jhon B. Snook. La construcción inicial comenzó en el año 1869 y culmino a mediados de 1871. La estación central funcionaba muy bien; sin embargo había sucedido algunos accidentes lamentables, que llamaron la atención de Vanderbilt, por lo que se realizaron ciertas modificaciones a los alrededores.

Los accidentes con los trenes y personas, se hicieron muy frecuentes y por ello, se realizó la propuesta de construir una mejora en la calle conocida como la cuarta avenida. La mejora fue llevada a cabo en el año 1874, y consistía en desviar al ferrocarril por el túnel ubicado en el Park Avenue, y que este continuara bajo tierra. (Te invitamos a que conozcas más sobre la ciudad de Brooklyn)

Grand Central Terminal

En esa época, la estación era conocida bajo el nombre de Gran Deposito Central y con el transcurrir del tiempo fue creciendo en infraestructura. En el año 1890 ya se utilizaban alrededor del 12 pistas para la recorrido del ferrocarril. La necesidad de transporte era cada vez mayor entre los habitantes de la ciudad, y sobre todo como medio de traslado de productos, que representaban parte de la economía de la ciudad.

En el año 1885, se realizaron ciertas modificaciones que incluían la adición de siete vías más que estaban ubicadas a un lado del terminal original. Para el año 1897, el Gran Deposito Central había alcanzado de nuevo sus límites y era el transporte preferido por alrededor de 11 millones de pasajeros anualmente. Esto ocasionó que se realizara una renovación al edificio.

El edificio remodelado pasó a conocerse como la Grand Central Station y fue inaugurado al público, en el año 1900. El constante crecimiento en el cual se encontraba este medio de transporte fue determinante a finales de la década de 1900. En ese sentido, los residuos de las locomotoras a vapor ocasionaron problemas como la aparición del humo y el hollín, dentro del túnel del Park Avenue.

Este problema generó un accidente entre ferrocarriles en el año 1902, cuando dos trenes chocaron al no ver las señales dentro del túnel. En ese hecho trágico perdieron la vida 15 personas y resultaron heridas treinta más. Este suceso lamentable llevó a decidir, a través de una legislatura la prohibición de los trenes a vapor en la ciudad de Manhattan. (Te recomendamos que visites el artículo sobre el estado de Kansas)

Grand Central Terminal

Con esta medida gubernamental, el empresario Vanderbilt se vio en la necesidad de implementar un sistema eléctrico para el funcionamiento de sus trenes. Para realizar esto, también era necesario hacer ciertas remodelaciones a la infraestructura de la estación. La remodelación contempló la cantidad de 35 millones de dólares y fue aprobada en el año 1903.

Pero esta remodelación no resultaría tan sencilla, pues todo el edificio debía ser demolido y sustituido por el Terminal Grand Central. Detrás de esta remodelación se perseguía crear también la estación de trenes más grande del mundo, tanto en tamaño del edificio como en pistas de ferrocarriles. En sus inicios, esta remodelación contempló la ejecución en ocho fases.

El edificio actual además de ser remodelado para su ampliación, estaba destinado a competir con la estación de trenes de Pensilvania. En el año 1903, la corporación invitó a una licitación para concursar por el diseño, que tendría el nuevo terminal. De esa forma, las compañías de Reed y Stem fueron las responsables del diseño general de la estación. Es importante mencionar que, durante la selección del diseño de la estación, hubo disputas entre los arquitectos.

Es así, como en el mes de junio del año 1903 se inició el proceso de construcción de la Grand Central Terminal. Lo primero que comenzó a realizarse fue la demolición y la excavación, para así continuar con la construcción. En el año 1906, los nuevos trenes eléctricos comenzaron a circular y ya para el año siguiente, toda la estación gozaba del sistema. La nueva y definitiva estación de tren fue inaugurada en el año 1913.

Grand Central Terminal

La apertura de la estación Grand Central Terminal, estimuló que se desarrollaran los alrededores de la ciudad, siendo hoy día un imponente distrito comercial. Este complejo de trenes eléctricos permitió también que los suburbios de la ciudad de Nueva York crecieran aceleradamente. De esta forma, se daría inicio a un creciente complejo que fue ampliado en los años siguientes, en busca de cubrir la demanda de pasajeros.

Entre los datos históricos más importantes, se tiene que en el año 1947 la Grand Central Terminal tuvo la afluencia de pasajeros más importantes desde su fundación. En ese año se trasladaron a través de sus trenes la cantidad de 65 millones de personas. Sin embargo, hubo un declive luego que se comenzaron a construir el sistema de autopista interestatales. Durante esta época, se llevaron conversaciones a cabo con la intención de colocarle al edificio un rascacielos.

Gracias al declive generado por la aparición de autopistas, en el año 1968, la Grand Central Terminal se fusionó con el ferrocarril de Pensilvania, y así formaron el Ferrocarril Central de Pensilvania. Esta nueva asociación decidió demoler el terminal y reemplazarla con un rascacielos, tal y como lo hizo en el año 1963 el terminal de Pensilvania. No obstante, esta decisión fue negada por la Comisión del estado de Nueva York, encargada de monumentos históricos.

Durante la década de los 70, la Grand Central Terminal fue afectada por la proliferación de anuncios publicitarios, dentro de la estación. Es relevante mencionar que el año 1976, hubo varios hechos terroristas dentro de la estación, entre los que destacan un bombardeo por croatas que colocaron una bomba en un casillero de monedas. La desarticulación de la bomba no fue bien realizada y resultaron tres heridos en el suceso.

Grand Central Terminal 

Sin duda alguna, la Grand Central Terminal además de ser un icono de la ciudad de Nueva York y un respetado monumento histórico. Es uno de los sistemas de transporte más importantes y actuales, con los que cuenta la ciudad. Diariamente, se traslada miles de personas en sus instalaciones y además en una considerable fuente de trabajo para la localidad.

¿Qué ver?

Uno de los atributos más visitados dentro de la Grand Central Terminal es la conocida como “Galerías de los Susurros”. Ésta fue diseñada por el español Rafael Guastavino, y su peculiaridad consiste en que si susurras algo con una columna, otra persona puede escucharlo perfectamente.

Curiosidades

La Grand Central Terminal de Nueva York es uno de las estaciones de trenes majestuosas más impresionantes, no sólo de Nueva York, sino del mundo entero. Es conocida como el punto que divide la historia, entre el pasado y el presente de Nueva York. La Grand Central Terminal, también constituye uno de los iconos más importantes como motor turístico, por la cantidad de visitantes que buscan disfrutar de sus instalaciones e inclusive tomarse fotos.

En esta sección del artículo abordaremos algunas curiosidades que quizás no conocías, de la maravillosa Grand Central Terminal de la ciudad de Nueva York. Comenzaremos el recorrido, contándote que Grand Central Terminal es la estación de trenes más grandes del mundo, ya que está contenida con 67 vías y 44 andenes. Es importante mencionar también que recientes estudios, han aportado que esta estación es la décima atracción turística más visitada.

Por otra parte, dentro de la estación de Grand Central Terminal, existe un área secreta como una plataforma, la cual comunica el lugar con el Hotel Astoria y que fue utilizada por Franklin Roosevelt, con el fin de ocultar su deteriorado estado de salud. Dentro de sus instalaciones existe un lugar conocido como la sala M-42, la cual contempla las máquinas que son el cerebro del funcionamiento de los trenes. Esta área no aparece en ningún plano, con el fin de evitar saboteo.

Grand Central Terminal 

En la década de los 60, hubo una disminución considerable en el uso de trenes y por ello se considero que debía ser demolida. Sin embargo, hubo mucha presión entre los habitantes de la localidad, así como también de grandes personalidades públicas con el fin de evitar su derribo. Una de sus curiosidades tiene que ver con el pago que hace el medio de comunicación impreso New York Times, a la estación, con el fin de mantener un diseño en las papeleras que evite re-aprovechar el papel arrojado.

La Grand Central Terminal es considerado uno de los centros comerciales más importantes de la ciudad de Nueva York. Dentro de sus instalaciones existen 50 tiendas comerciales, que generan un ingreso anual de 150 millones de dólares. Esto lo hace merecedor de ser uno de los centros más rentables de todo el país.

En las instalaciones del Grand Central Terminal, ha servido para el rodaje de muchas películas. En ese sentido, también la Grand Central Terminal tiene una bóveda en el salón principal, la cual está decorada con motivos astrológicos. En ella también, está un agujero que se relaciona con un cohete expuesto en el año 1957, así como una mancha de tabaco que sirve como recuerdo de la suciedad que estuvo la estación antes de la restauración.

La Galería de los besos, es otra de las curiosidades que tiene un importante contexto histórico. Esta se ubica en las vías 39 y 42 y es llamado así, porque éste era el lugar donde partían los trenes a larga distancia y muchas personas tenían que despedir a sus seres queridos por largo tiempo. En parte de sus instalaciones, se hace referencia a lo que se llamó la Guerra Fría, como símbolo de la capacidad de respuesta estadounidense.

Grand Central Terminal 

Los objetos como el reloj de la fachada, está controlado por el Observatorio Nacional, por lo que su precisión se basa en estos datos. A diferencia de la pizarra donde se muestran los horarios de salidas de los trenes, los cuales están configurados para mostrarse con un minuto de antelación. Por otra parte, dentro del Grand Central Terminal funciona una exclusiva cancha de tenis, denominada Tenis Club Vanderbilt.

Estas son sólo algunas de todos los secretos que guardan las instalaciones del Grand Central Terminal, en la ciudad de Nueva York.